¿Qué es la disfagia?
La disfagia es la dificultad para deglutir (tragar) alimentos sólidos, semisólidos o líquidos. Puede afectar a cualquier fase de la deglución: la fase oral (preparación y transporte del bolo alimenticio en la boca), la fase faríngea (paso del bolo por la faringe) o la fase esofágica. La disfagia no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede ser consecuencia de diversas patologías neurológicas (ictus, esclerosis lateral amiotrófica, Parkinson, demencias), oncológicas (cáncer de cabeza y cuello), estructurales o idiopáticas. Su correcto diagnóstico y tratamiento es fundamental para evitar complicaciones graves como la neumonía por aspiración, la desnutrición o la deshidratación.
Señales de alerta: ¿cuándo consultar a un logopeda?
- Tos o atragantamiento frecuente durante o después de las comidas
- Sensación de que la comida se queda "atascada" en la garganta
- Babeo o pérdida de alimentos por la boca
- Voz húmeda o gorgoteante después de comer o beber
- Rechazo de ciertos alimentos o texturas
- Pérdida de peso inexplicada o desnutrición
- Infecciones respiratorias frecuentes (especialmente neumonías)
- Tiempo de comida excesivamente prolongado (más de 30-45 minutos)
Evaluación de la disfagia
La evaluación de la disfagia en nuestra consulta es exhaustiva y puede incluir: evaluación clínica a la cabecera del paciente (bedside evaluation) con pruebas de volumen-viscosidad, valoración de la estructura y función oromotora, análisis de los signos clínicos de aspiración, y en los casos en que sea necesario, derivación para pruebas instrumentales como la videofluoroscopia de la deglución (VFS) o la fibroendoscopia de la deglución (FEES). El resultado es un diagnóstico funcional detallado y un plan de tratamiento individualizado.
Tratamiento de la disfagia
- Técnicas de rehabilitación orofacial y de la musculatura deglutoria
- Maniobras compensatorias de deglución (maniobra de Mendelsohn, deglución supraglótica, chin-tuck, etc.)
- Adaptación de texturas y viscosidades según el marco IDDSI
- Estrategias posturales para mejorar la seguridad de la deglución
- Ejercicios de fortalecimiento (Shaker, EMST, IOPI)
- Estimulación sensorial para mejorar el desencadenamiento del reflejo deglutorio
- Educación al paciente y a la familia sobre alimentación segura
- Coordinación con nutricionistas, médicos y equipos hospitalarios
Preguntas frecuentes sobre disfagia
Otros servicios relacionados
¿Tienes dificultades para tragar? Pide una evaluación
La disfagia tiene tratamiento. No esperes a que las complicaciones aparezcan — actúa a tiempo.